7ª edición del Concurso de Montado de Trabajo
Publicado el 14/03/2026
Este sábado desde las 18:30 el tradicional "Corral de Juancho" se vistió de fiesta para albergar la séptima edición de una competencia que rescata lo más auténtico de nuestras tradiciones, el Concurso de Montado de Trabajo.
Lejos de la elegancia de los desfiles o las monturas de paseo, esta prueba es un verdadero homenaje a la funcionalidad y la destreza campera. El jurado evalúa minuciosamente dos ejes fundamentales: la vestimenta del gaucho y los aperos del caballo. Aquí no se premia el lujo, sino la practicidad y la fidelidad a las herramientas que demanda la vida rural. Cada prenda y cada elemento de la montura deben contar una historia de trabajo y adaptación al campo.
Los participantes demostraron su habilidad no sólo en el montar y desmontar, sino también en el manejo del lazo, esa herramienta esencial que distingue al gaucho de a pie y a caballo. Pero la exigencia va más allá: cada jinete debe portar el conjunto de utensilios necesarios para enfrentar las tareas cotidianas, como alambrar, enlazar o faenar. Esta puesta en escena pone a prueba tanto la preparación del hombre como la complicidad y respuesta del caballo, un compañero indispensable en cada maniobra.
Uno de los aspectos más valorados por el jurado fue la rigurosa coherencia histórica. Cada detalle, desde la hebilla más pequeña hasta el último tramo del apero, debe transportar al espectador a una época específica, reflejando con precisión la vida y el trabajo de antaño.
La responsabilidad de elegir a los mejores recayó en dos reconocidas figuras de la tradición: el Sr. Eduardo "Vasco" Etchevarne y Martín Jaureguy, quienes tuvieron la difícil tarea de ponderar tanta destreza y autenticidad.